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Con la pandemia, la trata de personas se está desarrollando en su mayoría por redes sociales

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La pandemia por el COVID-19 llevó a que la trata de personas, conocida como la esclavitud moderna, cambiara su dinámica para convertirse en un fenómeno aún más clandestino y privado; así lo reveló Eugenia Salazar Elizondo, Fiscala Adjunta contra la Trata de Personas y el Tráfico Ilícito de Migrantes. 

Este lunes, durante el programa del Ministerio Público, FrecuenciaMP, la funcionaria expuso estas y otras particularidades de la forma en que el delito ha cambiado sus manifestaciones durante la actual situación de emergencia, en la que el confinamiento y el cese de algunas actividades comerciales son la constante. 

Para entender el contexto de la trata de personas, la Fiscala Adjunta explicó que esta “se caracteriza por someter a una persona a diferentes formas de explotación; todas ellas tienen como característica común la forma en que la víctima está sometida a las decisiones y a la voluntad de la persona tratante”. 

Salazar apuntó que, a nivel mundial, las modalidades más recurrentes son la trata de personas con fines de explotación sexual y la trata con fines de explotación laboral; asegura que, aunque con algunos aspectos que la diferencian, esta tendencia se repite en Costa Rica. 

Las estadísticas también demuestran que las mujeres son quienes más son víctimas de este flagelo, seguidas por las personas menores de edad, en primer lugar las niñas y, en segundo plano, los niños. 

 

Clandestinidad virtual. “La dinámica del delito siempre ha sido la clandestinidad, sin embargo, antes (de la enfermedad extendida por todo el mundo) algunos aspectos eran más visibles; en la actualidad, a raíz de esta pandemia, la forma en la que la trata de personas está operando es aún más privada”, destacó la Fiscala. 

La especialista agregó que han logrado establecer que “la mayor parte de esta actividad se está desarrollando en redes sociales o de comunicación”, algo que, subrayó, “vuelve un poco más difícil la detección e incluso la denuncia de este tipo de delitos”. 

La Fiscala Adjunta reveló que conocen de casos de trata de personas con fines de explotación sexual en los que, por ejemplo, el contacto entre la persona tratante y la víctima deja de ser presencial y se produce a través de una plataforma de comunicación virtual, mediante la que la primera le refiere “un cliente” a la persona ofendida. 

Por otra parte, llamó la atención de que las intenciones delictivas de quienes se dedican a la trata podrían encontrar asidero en la crisis económica que vive el país; argumentó que “una persona que no tiene trabajo, que se quedó sin fuentes de ingresos, podría verse expuesta a que alguien le ofrezca condiciones laborales muy tentadoras y termine en una situación de explotación”. 

Por ello, la principal recomendación que dio la funcionaria para evitar convertirse en víctima es aumentar el cuidado que deben tener los adultos sobre las personas menores de edad, “y a los adultos que requieren encontrar trabajo, sin dejar de creer en alguna oportunidad, deben ser un poco desconfiados y revisar bien quién está ofreciendo ese trabajo y si efectivamente la oferta es real”, dijo. 

Denuncia. Frente a esta realidad, el Ministerio Público realiza un llamado a que la ciudadanía esté pendiente de lo que sucede a su alrededor, para que pueda denunciar cuando tenga sospechas de que ocurre alguna actividad irregular, en especial si esta involucra a personas menores de edad, pues su nivel de vulnerabilidad es mayor. 

“Existen señales, por ejemplo, cuando se observa a personas menores de edad en condiciones de riesgo que salen a altas horas de la noche o acompañadas de adultos; esto debería generarnos sospechosas, sobre todo en el contexto actual, en el que sabemos que a cierta hora de la noche no se permite que la gente circule”, detalló Salazar. 

La Fiscala Adjunta recordó que quien desee denunciar no necesita presentar pruebas de la presunta actividad ilícita, pues “lo único que requiere es la sospecha razonable o el indicio de que podrían estar ante una situación de delito”. 

Esta denuncia puede ser confidencial, por medio de la línea gratuita del Organismo de Investigación Judicial: 800-8000-645, o incluso al correo electrónico de la Fiscalía Adjunta contra la Trata de Personas: fa_tratapersonas@poder-judicial.go.cr; en ambos medios, el MP y el OIJ garantizan que se resguardarán los datos de identificación de la persona. 

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